"Puede que sea un objeto inanimado pero aun así tiene personalidad – sientes un vínculo con él – es un organismo vivo, que respira.”

Estas son las palabras de nuestro Maestro Tonelero, Ger Buckley, quien se confiesa obsesionado por las herramientas y un hombre cuyos conocimientos sobre la madera van mucho más allá de su vida profesional. Un verdadero artesano en el sentido más estricto de la palabra, Ger pertenece a la quinta generación de toneleros de Midleton y emplea los mismos métodos y herramientas que su abuelo. Su pasión proviene no solo de su linaje familiar sino también de su fascinación por los atributos variados que su materia prima preferida le ofrece.

Las herramientas de su profesión son una extensión del propio Ger; “Colecciono e interpreto herramientas – Me interesa mucho cómo otras personas pueden emplear una herramienta de una manera diferente a la mía”, un hecho que se evidencia en una de sus más preciadas posesiones, un mazo de 90 años, con un mango muy desgastado por su uso a través de varias generaciones de su familia. Fue durante sus años de formación como aprendiz, con su padre, cuando Ger supo a cuánto tiempo se remontaba su profesión, y los métodos de fabricación de toneles, que pocos cambios habían experimentado a lo largo de los tiempos desde la época del Imperio Romano.

Supervisando el suministro y mantenimiento de todas las barricas en las que madura el Jameson Whiskey, Ger es responsable de asegurar que el millón de barricas de roble de la Destilería se encuentra en condiciones óptimas en todo momento. Aunque Ger no construye él mismo las barricas, él y su equipo de toneleros inspeccionan 1.800 barricas cada día. También es parte de su trabajo mantener la comunicación con los anteriores propietarios de las barricas, en Jerez, en el sur de España y en América, lugares en los que estas barricas una vez contuvieron jerez, oporto o bourbon. En su papel de embajador en Jerez, Ger ha visto dónde crecen los robles, observando cómo estos son aserrados en cuartos – un tipo de corte muy específico con el que se consigue que los anillos de los árboles queden a 90 grados en los listones – y ha presenciado la fabricación artesanal de las barricas por parte de sus homólogos españoles. Ger nos habla de un interés por experimentar diferentes métodos a través de otras personas distintas a él, lo que le permite sentir realmente la madera con la que va a trabajar, algo que él considera una de sus más destacadas funciones en Jameson.

Sin embargo, su pasión por el producto y el final del proceso es lo que más satisface a Ger. Él se enorgullece de que “el 50% del sabor de un whiskey provenga de la madera – de modo que esa madera y el proceso de destilación influyen por igual en su sabor”. El sentimiento de orgullo de Ger por un trabajo bien hecho se refleja en los complejos sabores dulces y a roble que están presentes en cada copa de Jameson Irish Whiskey. “Cuando ves vaciarse una barrica, con ese bonito color ámbar dorado, casi como la miel, saber que ese color procede directamente de la barrica es una sensación fantástica”.

No son sólo las barricas en sí las que se encuentran en las capaces manos de Ger, sino el futuro de ese arte en sí mismo. Como uno de los últimos Toneleros del país, Ger tiene un aprendiz para asegurarse de que su experiencia y habilidades pasan a la próxima generación.

Vídeo de Ger Buckley

Un verdadero artesano en el sentido más estricto de la palabra, Ger es la quinta generación de Toneleros de Midleton y sigue empleando los mismos métodos y herramientas que su abuelo. Su pasión procede no sólo de su linaje familiar sino de su fascinación por los atributos variados que su materia prima preferida le ofrece.


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